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Blog - Parque Del Recuerdo - Camposanto Católico

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LA D DE DUELO Y DIOS

La vida es un don de Dios y la muerte es el final de nuestro paso por este mundo que es pasajero. Pero ¿qué sucede cuando llega el momento en el que una persona que nosotros amamos o consideramos importante en nuestra vida es llamada a la Casa del Padre? Inevitablemente y de manera natural entramos en un estado de duelo.

El duelo es un proceso de adaptación ante la pérdida de un ser amado que involucra reacciones, cambios emocionales y de comportamiento. Lo ideal para superar este proceso es, además de la fe y confianza en el amor de Dios ante este momento difícil, el expresar nuestros sentimientos e ir comprendiendo que la muerte es solo un paso a otra vida. Es creer en la misericordia de Dios y que nuestros seres queridos no viven hoy y se encuentran ante su gloria; es por ello que nuestras oraciones y misas que ofrezcamos por sus almas son tan importantes.

Además, existen distintas acciones o actividades que podemos realizar para así superar el duelo: Podemos establecer un diálogo en oración con nuestro ser querido fallecido o escribirle una carta para compartirle nuestras emociones. Hablar también con un sacerdote o con un amigo nos puede ayudar.

Como católicos debemos entrar en consciencia que existe la vida eterna y la salvación de las almas, y que, en Dios y solo en Él, tendremos el descanso eterno. Un descanso en donde hemos dejado atrás las tristezas y limitaciones de este mundo para vivir en plenitud junto a la presencia de Dios. Esta promesa de vida eterna en la gloria de Dios debemos tenerla siempre en cuenta por nuestra fe y para que el proceso de Duelo sea más llevadero y purificador.

Recuerda: La muerte no debe ser percibida como un castigo, sino como una parte natural de nuestro camino hacia el encuentro con Dios; duele perder a alguien, pero ese dolor lo podemos ofrecer a Dios. El “Duelo” y “Dios” llevan la letra “D”, y es que DIOS está siempre contigo, especialmente en los momentos que más lo necesitas. Dios nunca te abandona.

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